Terry Mederos
Hace un mes
Un hotel con personalidad propia en el casco antiguo mejor conservado del Sur de la Isla. El patio interior es muy acogedor, entre muros de piedra chasnera, el alegre color azul de sus puertas y ventanas y varios rincones estupendos para relajarse y disfrutar de una conversacion o un libro. El restaurante nos sorprendio gratamente, cenamos de maravilla. Y la habitacion, de techos altos y muros gruesos, tiene una cama comodisima y un buen bano. Nos atendier…