Elena Garcia-Gasco
Hace 10 meses
Bar pequeno pero con encanto. Raciones generosas y trato excepcional, muy pendientes de si faltaban bebidas o necesitabamos cualquier cosa. Imprescindible pedir sus croquetas y cachopo. Las croquetas nos sorprendieron porque son muy grandes y el sabor de la bechamel es muy suave, que combina muy bien con el sabor del jamon que le anaden, que tampoco tiene un sabor excesivo. El calamar nacional muy rico tambien. De postres pedimos la tarta de queso (aunque…