Ivan Gonzalez
Hace 3 meses
Un clasico de la noche bilbaina. El local es espacioso y a primera hora suele haber poca gente por lo que se convierte en una excelente opcion para quienes quieren tomarse algo de tranqui. Luego se llena a tope. La decoracion es muy chula y el servicio amable. El unico pero que le pongo es la seleccion de musica, pero esto es mas para gustos.