Monica
Hace 10 meses
Me parecio un local pequenito, muy tranquilo y acogedor. Los platos son de poca cantidad pero muy bien presentados y muy sabrosos. Decir que el Bacalao con gambones estaba increible, el solomillo super tierno y el postre a falta de chocolate me decante por la tarta de galletas y moka que me parecio delicatessen total. Anadir que tenian una exposicion de cuadros que lo hacian especialmente bonito para mi gusto. Un buen sitio para comer por la zona!!