Rafael ML
Hace 11 meses
Descubrimos este local en Boadilla, cerca del hotel donde nos quedamos. Esta en un entorno tranquilo, peatonal, sin trafico. Destaco la fritura del mar, con calamares, puntillas, pescaditos y cazon. Muy buen rebozado. Pincho aperitivo mientras esperabamos por la cena y postres caseros. Muy agradable el personal.